Por Kelvin E. Boston
Presentador de la serie de PBS MoneyWise
La época navideña puede llegar a ser embriagante. Festejamos ese sentimiento de bienestar haciendo compras compulsivas de regalos para todos los que conocemos, usando esa tarjeta de crédito nuevecita con un límite de crédito más alto que juramos usar "solo por esta vez". Sin embargo, no mucho después de que hemos terminado de recoger las decoraciones navideñas recibimos el estado de cuenta de la tarjeta de crédito y vemos que hemos alcanzado su límite de 3000 dólares.
Un consejo sobre compras navideñas: Planifique.
Por lo general, la mayoría de las personas incurren en dificultades financieras debido a que hay cosas que desean o en las que necesitan gastar dinero, pero no planifican para ese gasto. Un aspecto interesante a notar es que los hábitos imprudentes de compra y la administración descuidada del dinero se aprenden en una etapa muy temprana de nuestras vidas, comúnmente durante la niñez, debido principalmente a que nuestros padres no nos enseñaron a administrar el dinero. En muchos casos, esto se debe a que nadie les enseñó a ellos tampoco. Para el momento que alcanzamos la mayoría de edad, ya tenemos arraigados estos malos hábitos financieros y son estas prácticas las que al final terminan afectándonos el resto de nuestras vidas. Este ciclo se repite en la siguiente generación a la que, sin querer, transmitimos estos mismos malos hábitos
El controlar las deudas y el desarrollar técnicas efectivas para la administración del dinero es un asunto de planificación organizada. Planifique cómo va a gastar su dinero. Si ya se encuentra atravesando dificultades financieras o si bien va en camino a ello, el primer gran paso que debe dar es sentarse y admitir que puede ser que usted tenga un problema con la administración del dinero. Aproveche ese momento de lucidez para formular un plan que, con el esfuerzo adecuado, pueda ayudarle. Su plan debe incluir lo siguiente:
Controle su dinero
Escoja un mes como período de evaluación. En un cuaderno
pequeño o libro de contabilidad apunte su ingreso para dicho
mes. Anote hasta el último céntimo que gaste cada
día. Guarde los recibos. Esto puede parecer tedioso pero es una
manera efectiva que le permitirá saber exactamente en
qué está gastando su dinero y, lo más importante,
con qué frecuencia. Si tiene una tarjeta de crédito,
haga lo posible por no usarla durante este período de
evaluación.
La palabra que no quiere oír
Haga un presupuesto. Piense que al escribir y establecer un
presupuesto usted está creando un mapa que le guiará
hacia su libertad financiera. Al no tener una expresión escrita
de adónde queremos destinar nuestro dinero mensualmente, muchos
de nosotros caemos en compras compulsivas y en recompensas excesivas
que nos damos a nosotros mismos, las cuales nos dejan menos dinero
para pagar las cuentas y para ahorrar. Sea sincero consigo mismo a la
hora de evaluar qué es importante para usted y que cosas
realmente no necesita. Su presupuesto debe incluir las cuentas
mensuales como alquiler, pago del vehículo y seguros,
así como también dinero para entretenimiento y
esparcimiento.
Moderación
A medida que usted comience a aplicar su presupuesto diariamente,
recuerde que lo hace por usted y por su bienestar financiero. El no
cumplir con su programa solo lo perjudicaría más. Gaste
con calma, siempre siguiendo su presupuesto y manténgase
alejado de recompensas adicionales, que según usted, se ha
ganado por su gran esfuerzo. Esa taza de café o la oferta de
una pizza por $10 puede parecer una buena idea ahora, pero recuerde
que terminará pagando por ello más adelante.
Crédito: Úselo responsablemente
Las tarjetas de crédito ofrecen al usuario una manera
conveniente de tener acceso a dinero en emergencias o le permite
cierta libertad financiera a corto plazo. Sin embargo, debe ser usado
con prudencia. Úselo solamente cuando sepa de dónde
obtendrá el dinero para pagar el préstamo. El buen uso
de las tarjetas de crédito puede desarrollar una
puntuación de crédito que incremente su poder de compra,
lo que le permitirá pedir prestado más dinero a una tasa
de interés más baja en el futuro. Sin embargo, el
confundir el crédito con efectivo puede conllevar
hábitos imprudentes de compra. El crédito no es un
enemigo maligno al cual debemos eliminar, más bien es como un
niño curioso al que debemos vigilar de cerca todo el tiempo.
Pronóstico del tiempo: Tormenta a la vista
El mantener un presupuesto razonable podría ser mucho pedir
incluso sin considerar la presión adicional de eventos
imprevisibles. Un disco duro fundido o un par de neumáticos
desgastados que están rogándole que los cambie, son
cosas que no deben ser pospuestas si usted está preparado para
dichas eventualidades. Reserve siempre una porción del dinero
de su presupuesto para los imprevistos que siempre están a la
orden del día. No obstante, recuerde apretarse el
cinturón después para recuperarse de los gastos
inesperados.
Cultive su dinero
Su dinero debe ser suyo por el tiempo que lo necesite. Comience a
pensar en razones para ahorrar y conservar más de lo que gasta.
Con este tipo de condicionamiento mental, usted estará menos
propenso a gastar de manera compulsiva. El solo recordarse a sí
mismo lo duro que trabaja para ganar su dinero, debe ser incentivo
suficiente para ser más cuidadoso con el mismo.
Cuando tenga dudas
Nunca debe avergonzarse de pedir ayuda si se encuentra en una
dificultad financiera. Recuerde, el tiempo y el dinero trabajan
conjuntamente. El tiempo puede ayudarle a hacer crecer su dinero o
puede cultivar grandes deudas. No espere hasta el último minuto
para pedir ayuda a un administrador financiero profesional.
Liquide las deudas
Si todavía está pagando saldos de distintas tarjetas de
crédito por regalos de la Navidad pasada, he aquí como
puede comenzar a jubilar esa deuda. Primero, guarde su tarjeta de
crédito. No la use.
Planifique pagar al menos dos veces la cantidad mínima sugerida; nunca pague solo el mínimo. Haga una lista de sus deudas, comenzando con la cuenta con la tasa de interés más alta. Calcule cuánto es lo máximo que puede dedicar cada mes para pagar el saldo, digamos en unos 6 meses o 1 año. Haga esos pagos específicos. Al mismo tiempo, pague más del pago mínimo, tanto como pueda, en cada una de las demás cuentas. Páguelas todas puntualmente. Cuando termine de liquidar la primera cuenta, continúe con la que ahora tenga la tasa de interés más alta y repita el procedimiento. El revisar su libro de contabilidad de manera regular es un gran incentivo psicológico, puesto que le permite transferir la preocupación de su mente al papel, donde puede "ver" literalmente su progreso. En poco tiempo usted estará libre de deudas y en control de sus finanzas.
Traducido para su uso en SuCreditoCuenta.com.