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Como hacer frente a momentos económicos difíciles

Una exclusiva de YourMoneyCounts® por Lynnette Khalfani-Cox, La Asesora Monetaria

¿La incertidumbre económica lo hace dudar sobre cuál es la mejor manera de manejar sus finanzas? Si es así, siga estas cinco estrategias para enfrentar momentos de dificultad económica.

Planifique para un posible despido

Cada mes nos enteramos del número de trabajadores en EE. UU. que perdieron su empleo, un futuro nada alentador para muchos. Aún cuando se sienta completamente seguro de no perder su trabajo, todo empleado (desde quien apenas empieza en su puesto hasta el veterano más experimentado) debería planificar para la posibilidad de perder su puesto de trabajo. Esto no significa que tiene que empezar a obsesionarse con la idea de ser despedido. Por el contrario, debería empezar a prepararse adecuadamente y organizar sus finanzas y asuntos profesionales de tal manera que reduzca el impacto de un posible despido. Además de ahorrar más dinero (más sobre esto más adelante), puede planificar para un posible despido usando estos consejos:

Mejore su currículum y sus habilidades

Mucha gente que es despedida se encuentra de pronto teniendo que hacer un currículum que refleje con precisión y profesionalismo su educación, experiencia y habilidades. En vez de hacer con apuros un currículum, después de perder su trabajo, tómese el tiempo necesario para actualizarlo ahora, solo por si acaso. Y mientras mejora su currículum, sería bueno que mejorara sus habilidades también. Al mejorar sus habilidades técnicas, interpersonales, gerenciales o administrativas, usted será un mejor candidato en caso de tener que buscar trabajo. Y como punto adicional: si mejora sus habilidades mientras tiene trabajo, a través de capacitaciones o cursos de actualización, su empleador actual deberá pagar por estas oportunidades.

Red de contactos dentro y fuera de su compañía

Con frecuencia, el conseguir un trabajo después de haber sido despedido depende de a quién conozca. Así que comience por expander su lista de contactos dentro y fuera de su organización. En su trabajo, ofrézcase como voluntario para proyectos o iniciativas importantes de su compañía que le permitan conocer (e impresionar) a ejecutivos fuera de su departamento. Fuera de su compañía, lleve a algún cliente o proveedor a almorzar, asista a conferencias de la industria para conocer personas que trabajen en lo mismo que usted, y no tenga miedo de asistir a eventos donde se creen redes de contacto.

Mantenga suficiente cobertura de seguro médico

Los costos en aumento de la cobertura de seguro médico representan un enorme reto financiero para muchos estadounidenses. Al día de hoy, cerca de 48 millones de estadounidenses no tiene seguro médico; muchos otros millones no tienen cobertura completa. Desafortunadamente estas personas y familias son vulnerables a incurrir en tremendas deudas médicas y posibles bancarrotas. De hecho, un estudio reciente realizado por investigadores de la universidad de Harvard, el cual fue publicado en el American Journal of Medicine, reveló que las enfermedades y cuentas médicas eran responsables del 60% de todas las declaraciones de bancarrota personales en EE. UU. Lo que es irónico, es que más de tres cuartas partes de quienes se declaran en bancarrota por asuntos médicos dijeron haber tenido seguro médico cuando se enfermaron o lastimaron. La lección es: independientemente de que esté trabajando o no, busque tener la mayor cobertura posible para evitar cuentas médicas astronómicas. Muchos estados cuentan con leyes que requieren seguro médico obligatorio para niños. Así que por lo menos, asegúrese de que todos sus hijos estén cubiertos.

Administre su crédito y deudas con sensatez

En años pasados, mucha gente se endeudó por hacer gastos extravagantes. Hoy en día, las familias de clase media están lidiando con un exceso de cuentas tarjetas de crédito y apenas se mantienen a flote. Pero en medio de una recesión económica, debe resistir la tentación de usar crédito para pagar sus compras diarias, tales como alimentos, gasolina o cuentas por servicios públicos. Es muy fácil pensar: "Pagaré después." Pero antes de lo que se imagina, tendrá montones de cuentas de tarjeta de crédito y sin el dinero suficiente para pagarlas todas. Para administrar el crédito y deudas inteligentemente en estos momentos de dificultad, eche un vistazo realista a su presupuesto y no gaste dinero hoy en base a lo que espera ingresar en el futuro. Pagar el préstamo de su automóvil con el cheque de nómina que espera recibir el siguiente viernes está bien. Pero no es muy prudente reservar las vacaciones de diciembre usando su tarjeta Visa solo porque espera recibir un bono de fin de año. También tenga cuidado de adquirir una deuda para la que necesitará dos ingresos para pagar.

Pregúntese "¿Y qué tal si?"

Una de las jugadas más inteligentes para arreglárselas en momentos económicos difíciles es la de participar en planes de contingencia. Empiece por preguntarse algo muy simple pero a la vez muy importante: "¿Y qué tal si?"

  • ¿Qué tal si alguien cercano a mi se enferma o tiene un accidente?
  • ¿Y si mi cónyuge muere o se queda sin trabajo?
  • ¿Qué tal si me pasa algo imprevisto?
  • ¿Qué pasaría si hubiera un miembro más en la familia, es decir, el nacimiento de un hijo o uno de mis padres llega a vivir conmigo?
  • ¿Y si me suben la renta o el pago de hipoteca?

Usted puede protegerse para la mayoría de estos casos, tales como fallecimiento o incapacidad, asegurándose de tener los seguros adecuados de vida e incapacidad. Contrate un seguro "complementario" de bajo costo además de la cobertura con la que ya cuente en su trabajo. De esta manera, si llega a perder su trabajo, aún cuenta con la protección de un seguro.

Establezca/Cree un colchón financiero

Para casi todos los escenarios "¿Y qué tal si?" que se le puedan ocurrir, ayuda el establecer o crear un colchón financiero. Así que si todavía no ha empezado a ahorrar, ahora es el momento para poder hacerle frente a una emergencia. Por ejemplo, si llega a perder su trabajo, no sabe exactamente cuánto tiempo se tardará en encontrar otro. Un buen propósito de ahorro: intente tener reservados el equivalente a tres meses de gastos. No va a suceder de la noche a la mañana. Pero puede empezar a llenar la alcancía vendiendo algunas cosas que no necesita, o guardar ingresos que no esperaba como una devolución de impuestos o una indemnización por despido laboral.

Haga que cada dólar cuente

Por ultimo, cuando esté apretado de dinero, puede fortalecer sus finanzas haciendo que cada dólar cuente. Si está gastando dinero, pregúntese: ¿Es esto algo que realmente necesito o que vale la pena? Si está ahorrando dinero, pregúntese: ¿Es esta la mejor manera de ahorrar? Si está invirtiendo dinero, pregúntese: ¿Es esta una inversión legítima, bien investigada y bien pensada? Si está donando dinero, pregúntese: ¿Es este un donativo que me puedo permitir y que vale la pena?

La respuesta a todas estas preguntas debe ser "Sí". Si la respuesta honesta es "No", replantéese lo que está haciendo con esos dólares. Después de todo, cada dólar sí cuenta en un entorno económico difícil.