Mientras está revisando el estado de cuenta de su tarjeta de crédito, ve un cargo pequeño el cual no reconoce y de una compañía que tampoco reconoce. A pesar de haber estado muy ocupado en el día, lucha contra su impulso de hacer caso omiso al cargo e investiga un poco más. Ultimadamente, su duro trabajo mereció la pena porque se enteró que fue víctima de robo de identidad.
Cada año, el robo de identidad cobra millones y millones de víctimas, y no parece que vaya a disminuir. El robo de identidad puede causar estragos, y de hecho los causa, en las vidas de las víctimas, quienes por lo general gastan muchas horas y dinero tratando de corregir la situación. En algunos casos vuelven a surgir problemas después de algunos meses o años, aún cuando la víctima aclaró la situación de fraude inicial. Mientras que nada le garantiza evitar ser víctima de este crimen, hay medidas que puede tomar para ayudarle a minimizar las probabilidades, o el daño causado, si llega a ser víctima de robo de identidad.
Proteja su información personal
Primero y antes que nada, vigile su información personal y financiera. Más allá de las medidas básicas como no anotar sus Números de Identificación Personal (NIP o PIN por sus siglas en inglés) en su tarjeta de crédito o débito (mejor memorícelos), asegúrese que sus estados financieros son privados y que son inaccesibles para los ladrones o visitantes inesperados en su hogar u oficina.
Cuando salga de compras, planee donde las va a realizar y lleve sólo el dinero en efectivo o las tarjetas que necesitará para ese día de compras. El sólo llevar las tarjetas que va a necesitar le puede ayudar a minimizar el daño causado si pierde o le roban el bolso o la cartera. Asegúrese de saber siempre dónde se encuentra su bolso o cartera, y cuando haga sus transacciones, acuérdese de que el empleado de la tienda le devuelva la tarjeta si se la tiene que dar (al contrario de pasarla usted mismo por el lector).
Tenga cuidado con los correos electrónicos o llamadas no solicitadas donde le pidan información. Si la organización es legítima y usted tiene una relación de negocios con ellos, tendrían que tener registrada esa información. No debería haber ninguna razón por la cual necesite proporcionar su nombre de usuario, contraseña o información de cuenta durante una comunicación que usted no inició.
Revise y triture los documentos que no necesita
Cuando se trata de proteger sus asuntos financieros, es mejor prevenir que lamentar. Compre una trituradora de papel para tener en su hogar, la cual podría tener en el área donde abre su correo; las puede encontrar por 50$ o menos. Asegúrese de triturar todos los documentos financieros que no necesite o los estados financieros que no necesita guardar, incluyendo promociones de tarjetas de crédito que no piensa solicitar. Los ladrones de identidad encuentran maneras de recuperar la basura buscando por lo general documentos que contengan cualquier pedacito de información personal. Triturar estos documentos financieros previene que los ladrones usen su basura para juntar información que puedan usar para cometer robo de identidad.
Si usted tiene el hábito de revisar cada una de sus transacciones en los estados de cuenta de su tarjeta de crédito, banco o cualquier otro antes de triturarlos, felicidades. De no ser así, comience ahora mismo. Los ladrones de identidad que tienen acceso a su tarjeta de crédito u otro tipo de información, podrían usarla para hacer compras sin que usted se entere. A menos que vea y aclare estos cargos no autorizados en sus estados de cuenta, es probable que no se entere de ellos. Asegúrese de validar las cantidades, comerciantes y fechas de cada transacción, y cuando no esté seguro, comuníquese con su compañía de tarjeta de crédito y averigüe más sobre la transacción.
Mientras compra en el Internet
Cuando se trata del uso de su computadora personal, también hay precauciones que tomar. Cerciórese de que está usando el Internet a través de los cortafuegos (firewalls) apropiados y que su software antivirus está al día. Asegúrese de que todo sitio Web que visite (los que requieran que ingrese información personal) sea legítimo y use una encriptación apropiada. Un indicador de que el sitio sea probablemente muy seguro es buscar una “s” en la dirección URL del sitio Web en el que se encuentra, por ejemplo, https://. Otra manera de confirmar la autenticidad del sitio es buscar un candado o ícono en forma de llave, por lo general ubicado en la barra de dirección del buscador. Finalmente, asegúrese de limpiar todas las “cookies” en su historial de búsqueda antes de terminar su sesión. (El camino a seguir es normalmente el siguiente: Tools>Internet Options>Browsing History.) El último paso de cerrar la ventana del buscador le puede ayudar también a proteger sus finanzas mientras está en el Internet.
Es importante que no use computadoras públicas para hacer transacciones personales o financieras. ¿Para qué darle la posibilidad a alguien de ver por encima de su hombro, o que encuentre una manera de capturar información confidencial que esté ingresando en una computadora pública?
Finalmente, el crecimiento vertiginoso de la popularidad de conexiones de redes sociales le ha dado a los estafadores otra manera de obtener piezas de información que pueden ser usadas para cometer crímenes. Tenga cuidado de compartir demasiada información personal en las conexiones de redes sociales tales como Facebook, MySpace, LinkedIn, Twitter u otras. Los estafadores pueden y de hecho armas piezas de información con el tiempo, ayudándoles a construir perfiles con los que pueden solicitar crédito o préstamos a nombre de otra persona.
Si llega a ser víctima
Dado el número de incidentes de robo de identidad que ocurren cada año, puede que desafortunadamente usted ya fue una víctima, aún cuando haya sido muy cuidadoso para proteger su información privada. Si ya lo fue, hay varios pasos que debería seguir.
La organización importa
Asegúrese de mantener registros detallados de todas las comunicaciones sobre su caso de robo de identidad, incluyendo las fechas y horas de las llamadas de las agencias de informes crediticios y acreedores, junto con el nombre de la(s) persona(s) con la(s) que habló. Envíe toda correspondencia por escrito por correo certificado con acuse de recibo. Envíe sólo copias mientras le sea posible, quédese usted con los documentos originales.
Otro consejo es mantener una lista a la mano (y en un lugar seguro en su hogar) de todos los números de cuenta de tarjetas de crédito, números de teléfono de servicio al cliente, etc. para que sea más fácil encontrar rápido la información si llega a ser víctima.
Más vale prevenir
No hay garantía de que podrá evitar ser víctima del robo de identidad. Tomar precauciones y saber qué hacer en caso de ser una víctima le puede ayudar a minimizar el daño causado por este crimen. Mientras que el robo de identidad puede ser un crimen del cual es difícil y frustrante recuperarse, la persistencia vale la pena, resultando en el esclarecimiento de su buen nombre y crédito.