A diferencia de las exenciones y deducciones, las cuales reducen sus ingresos gravables, los créditos tributarios reducen directamente la cantidad de impuestos que usted debe. Eso los hace una manera aún más atractiva de reducir lo que debe. Así que asegúrese de reclamar todos los créditos a los que tenga derecho.
La mayoría de los créditos tienen límites de ingreso, los cuales pueden reducir los beneficios fiscales, o simplemente hacerlo no elegible para reclamar el crédito. Pero puesto que varios créditos tributarios tienen distintos límites de elegibilidad, deberá comprobar si realmente califica para ellos. Algunos de los límites suelen permanecer sin cambios año a año y otros aumentan ligeramente cada año para tomar en cuenta la inflación.
La mayoría de los créditos tributarios más populares están diseñados para ayudar a las familias de una u otra manera. Aunque la mayoría de esos créditos existen desde hace años, algunos han sido ampliados en el año 2006. Si no ha reclamado estos créditos antes, o si su familia o situación financiera ha cambiado, puede que califique por primera vez. Por lo tanto asegúrese de comprobar si hay algún crédito nuevo cada año que puede aplicarse a su situación. También puede visitar a un asesor de impuestos si no sabe los créditos a los que puede calificar.
Tenga presente que al usar ciertos tipos de créditos usted se hace no elegible a otros descuentos impositivos, algo que es particularmente cierto con los créditos para la educación. Así que planee con tiempo, investigue todo lo que pueda y obtenga asesoría por parte de expertos. En este tópico, igual que en otros, el IRS proporciona útil información, ambas en la Publicación 17 y Publicación 970, Beneficios Impositivos por Educación (Tax Benefits for Education).
Recuerde, no puede reclamar la mayoría de los créditos tributarios si presenta un formulario 1040EZ del IRS. Tiene que usar los Formularios 1040 ó1040A.