De todos los servicios que su banco ofrece, probablemente sea su cuenta corriente la que usa más seguido. Ésta es la manera más fácil y confiable de pagar sus cuentas, ya sea para pagar el alquiler, comprar comestibles o pagar sus cuentas de servicios públicos. Esto se debe a que las cuentas corrientes le permiten autorizar, por escrito o de manera electrónica, la transferencia de fondos de su cuenta a la de otra persona.
El funcionamiento de las cuentas corrientes es muy sencillo: cuando usted deposita un cheque o efectivo, esa cantidad es acreditada a su cuenta y así usted podrá extender cheques contra su saldo o transferir todo o parte de su dinero a una cuenta distinta. Algunos de los cheques que usted deposite se acreditan a su cuenta al día hábil siguiente, lo que significa que usted tendrá acceso a su dinero dentro de 24 horas. En algunos casos puede que tenga que esperar hasta cinco días hábiles para que se acrediten a su cuenta cheques de otros estados o para que se deduzcan de ésta cheques por grandes cantidades.

Su banco no pagará un cheque cuando no hay suficiente dinero en su cuenta para cubrir la cantidad por la que usted lo extendió. No solo el banco le cobrará un cargo, a veces hasta de $35, sino que también esto podrá afectar su historial de crédito. Además, por lo general también se le cobrará un cargo a la persona o compañía que depositó su cheque.
Algunos bancos ofrecen protección contra sobregiro, la cual es una línea de crédito especial que paga su cheque otorgándole un préstamo cuando no disponga del dinero suficiente en su cuenta. Usted pagará intereses por la cantidad transferida de la línea de crédito a su cuenta, pero así se evita el cargo por cheque devuelto, y la posible vergüenza de tener un cheque rechazado por insuficiencia de fondos, así como también cualquier posible daño a su calificación o historial de crédito por tener un cheque devuelto sin pagar.
Un cheque devuelto o no pagado normalmente se denomina cheque sin fondos o sin fondos suficientes (NSF, por sus siglas en inglés).
No de por sentado que su cuenta corriente tiene protección contra sobregiro. Si usted quiere este servicio asegúrese de preguntar a su banco si su cuenta lo tiene, puede que usted descubra que esta protección no se ofrece en todas las cuentas.