
Las acciones son inversiones de capital social, lo cual significa que al comprar acciones de una corporación usted se convierte en accionista y realmente es propietario de una parte de dicha corporación. Por supuesto, su participación en el valor líquido, o propiedad, en una corporación que puede emitir millones de acciones es mucho más pequeña que el valor líquido, o valor real, que posee en un bien raíz que compró. Lo que es parecido es que usted es propietario de algo que puede vender o retener, según lo que desee.
Hay dos razones principales para comprar acciones:
Usted espera que el precio por acción aumente de manera que al vender sus acciones en el futuro logre obtener una ganancia
Usted espera que las acciones generen ingresos en la forma de dividendos
Algunas acciones tienden a hacer uno o lo otro, mientras que otras hacen ambas cosas.
La razón por la cual las acciones son inversiones populares a pesar del hecho de que pueden ser volátiles, es decir, cambiar de valor rápidamente en el corto plazo, es debido a que históricamente las acciones en general han proporcionado un mayor rendimiento que otros valores.
Se pueden utilizar los ingresos por dividendos más el aumento (o disminución) del valor para calcular el rendimiento total. Esta es una medida importante de cuán rentable ha sido la inversión.
Por ejemplo, suponga que compró acciones hace un año a $20 por acción, las cuales pagaron un dividendo por acción de 50 centavos y ahora se vende a $21.75. El rendimiento total para el año sería del 11.25%, calculado sumando el aumento de precio de $1.75 por acción y los 50 centavos de dividendo por acción, y luego dividiendo entre el precio de compra inicial. ($21.75 – $20 = $1.75 + 0.50 = $2.25 ÷ $20 = 0.1125 ó 11.25%)