Al hacerse propietario de una vivienda, usted necesita un seguro del propietario sobre la vivienda de manera que usted y el prestamista estén protegidos contra pérdidas financieras en caso hubiera daño o pérdida en la propiedad.

El seguro del propietario sobre la vivienda cubre la estructura de la vivienda y sus pertenencias. La póliza estándar básica, o póliza de riesgos enumerados, ofrece protección limitada, para cubrir daños que resulten de incendio y robo. Hay disponibles planes contra riesgos múltiples con mayor cobertura, pero sus primas o pagos son mayores.
Cada póliza tiene un deducible, el cual es el monto que usted paga por una pérdida antes de que la compañía de seguros cubra los daños restantes. Los deducibles pueden oscilar de unos cientos a unos miles de dólares y el monto del deducible que usted seleccione se relaciona directamente con lo que paga por el seguro.
Como regla general, usted debe asegurar por lo menos el 80% del valor de reemplazo de su vivienda, o lo que costaría reconstruir la vivienda en dólares de hoy. Sin embargo, probablemente dormirá más tranquilo si asegura el 100% del valor de reemplazo de su vivienda. Tenga presente lo siguiente:
Las partidas que no están cubiertas en los planes básicos son: pérdidas resultantes de disturbios, acciones de la policía, guerra, explosiones nucleares o causas de fuerza mayor. Algunas veces se puede añadir una cláusula adicional, o una enmienda a la póliza, que cubrirá situaciones específicas que normalmente están excluidas, tales como incendios forestales y terremotos.