
Una vez que se haya programado y llevado a cabo el avalúo de la vivienda, conjuntamente con la investigación del título de la propiedad que le interesa comprar, el paso final de la compra de la nueva vivienda se llama cierre.
Antes del cierre, usted recibirá del prestamista una estimación de buena fe por escrito, describiendo los costos de cierre que se supone usted pagará al momento del cierre. Estos generalmente suman entre el 2% y el 10% del préstamo, dependiendo de la tasa de interés que esté pagando y del lugar donde vive. Para un préstamo de $150,000, esto significa que necesitará entre $3,000 y $15,000 para los costos de cierre. En la reunión, el prestamista le proporcionará una declaración de cierre, la cual proporciona un desglose todos los costos de cierre. La ley le concede a usted el derecho de revisar el documento un día antes del cierre para evitar errores o sorpresas.
Generalmente lo que sucede al momento del cierre es que se reúnen las partes que participan en la transacción, o sus representantes, aunque el proceso varía de un estado a otro. Esto puede incluir el comprador de la vivienda (usted), el vendedor, sus abogados, representantes de la compañía de títulos de propiedad y posiblemente otras personas. Si usted está presente al momento del cierre, usted y el vendedor firman los documentos que legalizan la transferencia de propiedad y usted firma el pagaré hipotecario y el contrato de préstamo. Luego, usted firmará lo que quizás parezca una gran cantidad de cheques por el saldo del precio de venta y los costos de cierre, entre los que se incluyen:
Si un agente de plica se encarga del cierre, los representantes de usted y el vendedor firman los papeles, se encargan de los pagos y luego le envían a usted por correo los documentos una vez que concluya la transacción.