Lo más probable es que usted esté familiarizado con el crédito. Es una forma conveniente de hacer todo tipo de compras: desde las compras pequeñas y regulares de víveres hasta las grandes y únicas como casas y automóviles. Pero usted quizás no esta seguro de lo que sucede cuando utiliza una tarjeta de crédito u obtiene un préstamo, las dos formas más comunes de utilización de crédito. El aprender más puede ayudarle a reducir sus costos y evitar utilizar más crédito del que puede permitirse. 
Cuando utiliza crédito, está tomando dinero prestado de otra persona. Usted acepta pagar el dinero en un cierto tiempo o de acuerdo a un programa determinado. Por la conveniencia de tener el dinero de otra persona disponible para cuando usted lo necesita, usted paga una cuota. Esta cuota se conoce como interés y generalmente se cobra como un porcentaje de lo que pidió prestado.
Esto significa que mientras más pida prestado, más pagará en intereses. El costo del préstamo también se verá afectado por el tiempo que le tome pagar el dinero.
En la mayoría de tipos de crédito, usted acepta hacer pagos de acuerdo a un cierto programa, y si se demora o no paga lo que debe, tendrá que pagar una penalidad o un cargo por morosidad. Esto encarece el préstamo. Si tiene problemas para pagar, es posible que esto sea porque tomó prestado más de lo que podía permitirse, o quizás porque sus circunstancias cambiaron. Si ignora el problema, éste sólo empeorará, a medida que las penalidades y los intereses se acumulan debido a pagos retrasados o no realizados.