
La libertad que le ofrece una tarjeta de crédito puede ser emocionante al comienzo, pero es importante tomar seriamente la responsabilidad que conlleva el crédito. Utilizar una tarjeta de crédito inteligentemente puede ayudarle a evitar problemas de crédito y evitar la acumulación de deudas. El primer paso es hacer compatible su filosofía de consumo con lo que puede permitirse pagar cuando llegue la cuenta o dentro de unos pocos meses.
Para evitar gastar en exceso, se recomienda siempre preparar un presupuesto familiar y limitar sus gastos de acuerdo a dichas pautas. Si no está seguro de cuándo tendrá o de si tendrá el dinero para pagar alguna compra que desea cargar a su tarjeta de crédito, probablemente es más seguro que no realice dicha compra.
Debe guardar los recibos de la tarjeta de crédito y escribir cuánto ha gastado, de manera tal que la cuenta mensual no sea una gran sorpresa. El seguimiento de sus gastos también le ayudará a evitar excederse de su límite de crédito, lo cual podría también resultarle en cuotas elevadas.
En caso de haber errores en su cuenta o si tiene dudas sobre ella.
Si usted cree que su cuenta contiene un error, o si necesita información adicional sobre alguna transacción que aparece en ella, escriba lo más pronto posible a su prestamista en una hoja aparte a la dirección que se indica en su cuenta. Su prestamista debe recibir su aviso a más tardar 60 días después de que le hayan enviado la primera cuenta en que apareció el error o problema. Les puede llamar por teléfono, pero el hacerlo no conservará sus derechos.
Asegúrese de incluir en su carta la siguiente información:
Sus derechos y las obligaciones del prestamista después de que reciban su aviso por escrito
El prestamista debe acusar recibo de su carta en un plazo de 30 días, a menos que ya hayan corregido el error. En un plazo de 90 días, el prestamista debe corregir el error o explicarle a usted por qué cree que la cuenta se facturó correctamente.
Puede que sea más fácil para usted controlar sus gastos si se limita a tener pocas tarjetas de crédito y no las lleva consigo en todo momento. Mientras menos tarjetas lleve en su cartera, menos probable será que compre algo por impulso.