Si alguien le roba a usted su identidad, puede no darse cuenta que ha sucedido. Pero los efectos pueden ser serios. El robo de identidad ocurre cuando su información personal, tal como su nombre, número de cuenta, o número de seguro social (SSN, por sus siglas en inglés) se usan sin su conocimiento para cometer un fraude o robo. Armados con la información personal de usted, los ladrones pueden realizar compras no autorizadas utilizando sus tarjetas de crédito, solicitar nuevas tarjetas de crédito y préstamos, cobrar cheques sin fondos, arrendar automóviles, o engañar a la autoridad, causando serios daños a su historial de crédito.
Si bien usted probablemente no será responsable por cargos fraudulentos, el limpiar su nombre e historial de crédito puede ser un proceso largo, frustrante y que demanda tiempo. En los casos más serios, podría tomar meses o aún años completarlo, y durante dicho tiempo le será más difícil conseguir un préstamo, alquilar un departamento o ser contratado para un trabajo. Como con muchos crímenes, el impacto puede ser tanto emocional como financiero.
Existen dos métodos de robo de identidad:
1. El tipo más común de robo de identidad es cuando alguien utiliza tarjetas de crédito, tarjetas de débito, cheques o información de cuentas que ha robado para realizar compras o retiros de dinero de las cuentas. Probablemente usted detectará este tipo de robo cuando aparezcan cargos que no autorizó en su estado de cuenta de tarjeta de crédito o cuando se agoten las cuentas bancarias o de valores.
2. Con menos frecuencia, pero más peligroso, alguien puede abrir nuevas cuentas en su nombre utilizando su dirección, un número de seguro social robado, u otras formas de identificación personal, y realizar compras u obtener crédito en su nombre. Y si utilizan una dirección postal diferente, usted probablemente ni siquiera se percatará que existen las cuentas fraudulentas hasta que le rechacen crédito o revise su informe de crédito.
La ley federal limita la responsabilidad a $50 si alguien roba y utiliza su tarjeta de crédito. Algunos bancos ni siquiera lo hacen a usted responsable de compras fraudulentas utilizando su tarjeta, de manera que infórmese acerca de la política de su banco. Las reglas son un poco diferentes si un ladrón utiliza su tarjeta de débito o de cajero automático (ATM, por sus siglas en inglés). Usted puede limitar su pérdida a $50, pero debe informar sobre las transacciones no autorizadas a su banco en un plazo de dos días después de descubrirlas. Si se demora más de dos días, puede perder hasta $500, y posiblemente el monto total que fue debitado a su cuenta.