Independientemente de que tenga artículos de valor o no, un testamento es un documento importante, sobre todo si tiene hijos. Es verdad que escribir un testamento es uno de los temas de planificación financiera que las personas tienden a evitar, debido a que las obliga a pensar en temas que pueden ser desagradables. No obstante, morir sin testamento podría causarle mucho dolor a su familia, además de costarle mucho dinero. Al planificar con anticipación, usted evitará que sus seres queridos tengan que ir de un tribunal a otro para solucionar los problemas que usted les legó.
Existen tres formas básicas de hacer un testamento:
La más segura es contratar a un abogado especializado en testamentos y planificación de caudales hereditarios. Un abogado también le puede ayudar a buscar la forma de asegurar el cuidado de sus hijos en caso de que muera cuando aún son pequeños, lo cual constituye uno de los temas más importantes y complicados que debe considerar.
Puede redactar su propio testamento, descargando de Internet las instrucciones y los formularios adecuados para el estado donde vive. Encontrará varios sitios web que ofrecen los documentos que necesita a cambio de una pequeña cuota.
Si sus planes son sencillos y claros y no necesita mucha flexibilidad, puede usar un testamento ya preparado en el que sólo tenga que llenar los espacios en blanco. Este tipo de documentos se vende en papelerías.
Sin embargo, para que un testamento sea válido y le permita realizar su voluntad, tiene que elaborarse de manera correcta. Aunque decida redactar su propio testamento, es recomendable que le pida a un abogado experimentado que lo revise.