Cuando ya tiene su presupuesto organizado, es hora de graduarse al siguiente nivel de independencia financiera: la planificación financiera. Algunas de las cosas que usted quiere tardarán tiempo y, con toda probabilidad, no ocurrirán por accidente ni gracias a una racha de buena suerte. Si sus objetivos son algo tan sencillo cómo comprar un automóvil, o tan complicadas cómo casarse y formar una familia, sus probabilidades de llegar adonde quiere ir son mucho mayores si ha planificado cuidadosamente.
La planificación es mucho más que tener en mente lo que quiere y cuándo lo quiere. De hecho, la planificación requiere que uno sea específico. Una forma para hacerlo es escribir su plan en papel: sus objetivos, cuánto tiempo tiene para alcanzarlos, qué pasos ya ha tomado y qué pasos le faltan aún. Cuando se escribe un plan en papel, es fácil mirarlo una vez al año o cuando un gran cambio en su vida le hace analizar sus objetivos. Puede revisar dónde está, adónde quiere estar, verificar sus avances y hacer los cambios necesarios, sin tener que empezar desde cero cada vez.