Al colocar parte de su dinero en una cuenta de ahorros, hace más que guardarlo para gastarlo más adelante. Hace que se multiplique. Los intereses de las cuentas de ahorros quizá sean bajos, sólo algunos puntos porcentuales, pero hay algo realmente fascinante en encontrar que tiene más dinero que antes sin haber hecho ningún esfuerzo para conseguirlo. Por ejemplo, si deposita los $7,200 de su fondo de emergencia en una cuenta de ahorros con un interés del 3% capitalizado mensualmente, después de un año tendrá $219 más que cuando comenzó. Al cabo de cinco años, tendrá $1,164 más.
La forma más infalible de ahorrar es convertirlo en su primera prioridad cada vez que reciba el cheque de su sueldo. Esto se conoce como “el primer pago es para usted” y significa que considera sus ahorros como la cuenta más importante que debe pagar. De lo contrario, su impulso tal vez será pagar primero las otras cuentas, después comprar lo que necesita, y ahorrar el dinero que sobre al final de mes. Si es como la mayoría de las personas, lo que queda no será mucho.
Al ahorrar el mismo monto cada mes, antes de gastar el primer centavo, es probable que ni siquiera extrañe ese dinero. Si en su lugar de trabajo le ofrecen depósitos directos, es decir, la empresa deposita el dinero en su cuenta corriente el día de pago, podría pedirles que depositen también parte de su sueldo en su cuenta de ahorros, a fin de que ni siquiera pase por su cuenta corriente y no caiga en la tentación de gastarlo.