Hay dos razones principales por las que es importante ahorrar. La primera es que las emergencias ocurren. Usted ahorra para una emergencia porque no tiene garantía de que no se presentarán problemas o imprevistos. En algún momento, necesitará contar con un monto considerable rápidamente, ya sea para comprar un boleto de avión para ir al funeral de un familiar, reparar su computadora, pagar sus gastos mientras está sin empleo, o cualquier otra eventualidad que la vida ponga en su camino.
Este “colchón” financiero es conocido como fondo de emergencia, y debe ser suficiente. para cubrir sus gastos por lo menos durante tres a seis meses. Por ejemplo, si gasta $1,200 al mes, debe tener una reserva de al menos $3,600, y posiblemente $7,200, si puede encontrar la forma de hacerlo.
Si puede cubrir las emergencias en el momento en que ocurren, en vez arrastrar los pagos durante un largo período con su tarjeta de crédito, le costará menos a largo plazo.
La segunda razón para ahorrar no es para una emergencia, sino para los buenos momentos de la vida. Es para ayudarle a lograr las cosas que desea y por las que se esfuerza en la vida. Por ejemplo, podría ahorrar para pagar estudios de postgrado u otros estudios universitarios, para un automóvil, para el pago inicial de una casa, para empezar su propio negocio, para pagarles la universidad a sus hijos o para dejar de trabajar dos semanas y hacer algún trabajo voluntario. Algún día deseará jubilarse, un objetivo muy grande en el que más vale comenzar a pensar más temprano que tarde.