Pagar las cuentas a tiempo es tal vez la sección más importante de su lista de deberes. En primer lugar, si se atrasa en el pago o no paga, pueden suceder cosas desagradables. Por ejemplo, podrían cortarle el servicio eléctrico o telefónico. Además, quizá deba pagar cargos por morosidad. En otras palabras, terminará desembolsando mucho más que si hubiera pagado a tiempo. Además, algo muy importante: su historial de crédito mostrará que no ha pagado sus facturas a tiempo, y eso afectará negativamente su puntuación de crédito y hará más difícil que obtenga crédito, un departamento o incluso un empleo.
Lo bueno de la mayoría de las cuentas es que por lo general pueden predecirse. Algunas cuentas se repiten mes a mes, como es el caso del alquiler, el seguro del automóvil y los pagos de los préstamos estudiantiles. Otras cuentas pueden variar de un mes a otro, pero en general se trata de gastos que puede controlar en cierta medida: cuentas de electricidad, teléfono, tarjetas de crédito, etc.
Cada cuenta llega cada mes aproximadamente en la misma fecha, de modo que sabe cuándo tiene que pagarla. Si las cuentas vencen justo antes de que reciba su sueldo, puede llamar a sus acreedores o a los proveedores de los servicios para pedirles que ajusten las fechas de vencimiento, de manera que sea más fácil para usted pagarlas a tiempo. Tal vez no lo hagan, pero no pierde nada con preguntar (algunas veces esto tiene un costo, por ejemplo, intereses adicionales sobre el primer pago después del cambio a la nueva fecha; sin embargo, puede ser conveniente a largo plazo.)
Es recomendable marcar en un calendario las fechas de vencimiento de todas sus cuentas y reservar uno o dos días al mes, tal vez los días en que recibe su sueldo, para pagarlas. Es conveniente pagar cada cuenta varios días antes de la fecha de vencimiento para no correr el riesgo de que el pago llegue tarde.