Después de que definir cuáles son sus objetivos y cuándo planea alcanzarlos, es tiempo de enfrentar la realidad: ¿exactamente cuánto dinero necesitará?
Es importante ser exacto. Para llegar adónde quiere, debe apuntar hacia una cantidad monetaria específica. Por lo tanto, si toma sus objetivos seriamente, es el momento de usar una calculadora.
Tomemos como ejemplo un objetivo típico a mediano plazo: conseguir el pago inicial para la compra de una casa. Suponga que necesita el 10% del precio de venta para comprar una casa, y que le gustaría hacerlo dentro de unos cinco años. Si una casa promedio ubicada cerca de donde vive se vende en $250,000, necesitará $25,000 en efectivo más el dinero para pagar los costos de cierre de la transacción y la mudanza.
Por supuesto, tener $25,000 dentro de cinco años no significa que deba dividir $25,000 entre cinco y después dividir el resultado entre doce para saber cuánto dinero tiene que ahorrar al mes (resultado: $417). Aunque eso podría acercarlo un poco a su objetivo, probablemente desee ser más exacto. Para ello, no debe olvidar dos factores al hacer sus planes: ganancias e inflación. Las ganancias están a su favor. La inflación está en su contra.
Al colocar su dinero en la mezcla apropiada de instrumentos de ahorro e inversión para su horizonte temporal, su dinero puede generar más dinero y así alcanzará su objetivo más rápido. Sin embargo, mientras eso sucede, la inflación estará reduciendo el poder de compra de su dinero; es decir, la casa que cuesta $250,000 hoy, podría costar más en el futuro.