Una de las razones por las que el cálculo de sus impuestos puede parecer complicado es que hay muchas disposiciones especiales que ofrecen ventajas fiscales a ciertos grupos de personas. Por ejemplo, las personas mayores de 65 años o invidentes pueden reclamar exenciones personales mayores.
La mayoría de estos beneficios están disponibles sólo para personas que ganan menos de cierto monto, pero estas restricciones no son las mismas para todos los beneficios.
Ya que todos los contribuyentes tienen derecho a reclamar todos los ajustes, deducciones y créditos que les corresponden, usted debe descubrir cuáles puede usar. Recuerde que los ajustes disminuyen el monto de su ingreso bruto al calcular su ingreso bruto ajustado (AGI). Las deducciones se restan a su ingreso bruto ajustado para determinar su ingreso gravable. Los créditos se restan a los impuestos que debe.
Algunos de los ajustes que puede investigar son los siguientes:
Intereses sobre préstamos estudiantiles, si está pagando un préstamo que usó para pagar la matrícula y gasto calificado de educación superior.
Aportaciones a cuentas IRA deducibles.
Aportaciones a cuentas de ahorros para gastos de salud (HSA, por sus siglas en inglés).
Algunos de los créditos a los que podría tener derecho son:
Créditos de educación, incluyendo el Crédito Hope para estudiantes de primer o segundo año de un programa de titulación o de certificación, y el Crédito Perpetuo por Aprendizaje, para personas que reciben casi cualquier tipo de educación superior.
Aportaciones a cuentas de ahorros para la jubilación.
Crédito tributario si tiene un hijo elegible.
Crédito por el cuidado de niños si usted paga este tipo de servicios mientras trabaja o busca empleo.
Crédito por compra de automóviles que cumplen requisitos de eficiencia energética, o por instalar equipos y dispositivos de bajo consumo de energía en su hogar.