De hecho, con el crédito es muy fácil gastar dinero y meterse en una situación de la cual es difícil salir, al gastar más de lo que puede pagar fácilmente, sobre todo cuando se aplican los cargos por financiamiento. Si usted mantiene un saldo en sus tarjetas de crédito, es decir, si no paga todo lo que debe cada mes, lo que paga en cargos por financiamiento comienza a acumularse con rapidez. Pagar sólo el pago mínimo cada mes puede complicar el asunto aún más.
Veamos un ejemplo. Digamos que su tarjeta tiene una tasa porcentual anual del 18%. Esto equivale a un 1.5% de intereses sobre su saldo cada mes. Si debe $1,000, esto se traduce a unos $15 adicionales al monto de su cuenta. Tal vez no parezca mucho dinero, pero si sólo realiza el pago mínimo requerido, digamos $30, tardará años en terminar de liquidar el saldo. Además, si sigue gastando dinero, estará agravando su deuda.
Por otra parte, cuando se usa de manera inteligente, el crédito es una herramienta financiera poderosa que le otorga una flexibilidad que no podría conseguir de otra manera. El uso de crédito le ayuda establecer un historial de crédito, algo que es fundamental para comprar una casa o realizar otros trámites financieros importantes en el futuro.
Cuando utilice crédito, debe seguir la misma estrategia deliberada y pensativa que usa para presupuestar los gastos de dinero en efectivo. Debe saber cuánto tardará en pagar el monto que usó, cómo esos pagos encajarán con el resto de su presupuesto y cuánto más le costará comparado con el precio que hubiese pagado de haber esperado a contar con dinero en efectivo.