Cuando comienza a consolidarse en su profesión y sus ingresos crecen, es momento de comenzar a invertir. Las inversiones son la clave para contar con los activos que necesitará en el futuro, de manera que tenga el dinero para comprar una casa, pagar la educación universitaria de sus hijos o pagar otras cosas que son importantes para usted pero que no puede comprar con su presupuesto actual. Estos objetivos quizá no sean primordiales en este momento de su vida, pero cuanto más pronto comience a invertir, mayor será la probabilidad que tendrá de alcanzarlos cuando se conviertan en una prioridad.
Sí. Invertir suena a algo que harían sus padres, lo que tal vez le haga dudar. Después de todo, ya está ganando su propio dinero y parece ilógico que en este momento tenga que hacer lo mismo que ellos: invertir. ¿Qué pasó con la diversión antes de atarse a responsabilidades?
Invertir no es sólo para las personas mayores. De hecho, la juventud es normalmente el mejor momento para invertir. Cuando se comienza a invertir a una edad temprana, digamos entre los 20 y los 30 años de edad, el dinero tiene más tiempo para multiplicarse. En otras palabras, usted tiene más oportunidad de ganar más dinero, aunque con las inversiones no hay garantías.
Comenzar temprano es importante debido a un concepto fundamental, conocido como capitalización de intereses. Gracias a la capitalización de intereses, se reinvierten los dividendos o el interés que sus inversiones generan, dándole una base más amplia para que crezcan las ganancias futuras de sus inversiones. Cuando más crezca esta base, mayor será el potencial de crecimiento futuro de su dinero, en un efecto similar al de una bola de nieve.
