Otra pieza común del rompecabezas de la ayuda financiera es el de los programas de trabajo y estudio, los cuales le asignan un empleo determinado que le permite ganar dinero para pagar su educación. Por lo general, además de estudiar, debe trabajar entre 10 y 15 horas por semana en un empleo que la mayoría de las veces está en el campus y se relaciona con su futura profesión. Por ejemplo, un estudiante de un programa de comunicaciones podría conseguir empleo en la biblioteca de la universidad.
Si la institución de educación superior que ha elegido le ofrece un programa de trabajo y estudio como parte del paquete de ayuda financiera, le ayudarán a encontrar un empleo o le asignarán un puesto. Si le ofrecen un puesto en un programa de trabajo y estudio, la mayoría de las veces conviene aceptarlo. Estos puestos pueden ser una excelente preparación para la vida profesional después de que se titule.
Muchas personas que deciden realizar estudios de postgrado encuentran ayuda financiera trabajando en programas relacionados con su educación. Estos programas incluyen ayudantías, en las cuales puede impartir enseñanza a alumnos de licenciatura como asistente de profesor. Algunos asistentes de profesor ganan miles de dólares al año, que aprovechan para pagar la matrícula y otros gastos, a la vez que adquieren una experiencia de trabajo invaluable. Además, como ganan el dinero y no lo piden prestado, no tienen que pagarlo en el futuro.