Mientras piensa en el tipo de educación superior más apropiado para usted y la profesión que quiere seguir, es recomendable considerar cómo pagará por ella.
El costo total de asistir a la universidad incluye matrícula y diferentes cuotas, libros y suministros, un lugar para vivir y alimentos (si planea vivir fuera de casa), transporte hacia y desde la escuela y, ocasionalmente, un poco de diversión.
¿Lo más importante? Es probable que necesite ayuda financiera. Como el costo de la educación sigue subiendo, cada vez más estudiantes se valen de alguna forma de ayuda financiera para alcanzar sus objetivos educacionales. Hay estudios que muestran que dos de cada tres estudiantes universitarios usan al menos una forma de ayuda financiera.
Muchos préstamos estudiantiles y otras formas de ayuda financiera, como las subvenciones y las becas, se basan en la necesidad, es decir, en cuánta ayuda para pagar la educación necesitan usted y sus padres (si ellos aún lo mantienen económicamente). Otros tipos de ayuda se basan en el mérito, o en sus logros y talentos específicos.
Para saber cuanta ayuda financiera basada en la necesidad podría obtener, deberá llenar junto a sus padres (a menos que sea financieramente independiente) un formulario muy extenso conocido como FAFSA (Solicitud Gratuita de Ayuda Federal para Estudiantes). Puede encontrarlo en Internet en www.fafsa.ed.gov, o solicitarlo en la oficina del orientador vocacional
Prepárese: llenar el formulario FAFSA podría ser su peor aventura en cuanto a papeleo se refiere. El formulario requiere información muy específica sobre sus ingresos, los ingresos de sus padres, y sus ahorros y activos. El gobierno usa esta información para determinar cuánto dinero podría aportar su familia para pagar su educación, lo que se conoce como contribución familiar esperada (EFC, por sus siglas en inglés). Esto se hace porque, aunque el gobierno desea ayudar a las personas a obtener una educación universitaria, también espera que las familias paguen la mayor parte posible de los gastos. Normalmente, la diferencia entre la contribución familiar esperada de su familia y los costos totales de la universidad es la ayuda financiera a la que tiene derecho.
El orientador vocacional de su escuela secundaria le informará sobre las fechas límite para presentar el formulario FAFSA. Sin embargo, éste es un paso demasiado importante para dejarlo en manos de otros, así que asegúrese de conocer bien las fechas límite, llene todos los documentos con tiempo suficiente y cerciórese de que el formulario sea recibido mucho antes de las fechas límite. Generalmente, las solicitudes deben entregarse entre enero y marzo del año en que espera ingresar a la universidad. Es muy importante que cumpla con las fechas límite del FAFSA, porque si lo entrega fuera de plazo podría no obtener toda la ayuda financiera que de otra manera le correspondería. El fondo disponible para ayuda financiera es limitado, y quienes se atrasan en obtenerla podrían terminar con las manos vacías.
Unos pocos meses después de presentar el formulario FAFSA, los centros de educación superior que lo hayan aceptado le enviarán un paquete de ayuda financiera, normalmente en la forma de una carta de adjudicación. El paquete de ayuda financiera que reciba puede variar de una universidad a otra. Por ello conviene comparar los paquetes mientras decide dónde quiere estudiar.
Un paquete de ayuda financiera puede componerse de una mezcla de varios tipos de ayuda financiera, como préstamos estudiantiles, becas, subvenciones, programas de trabajo y estudio, ayuda financiera directa de fondos de la escuela y de programas basados en el campus.
Tiene que llenar el formulario FAFSA todos los años, incluso si ya está matriculado en una universidad. Una vez que haya cursado el primer año de estudios, el proceso será más fácil al utilizar una solicitud de renovación. Sin embargo, todavía tiene que cumplir con los mismos plazos límite.